Un guía de montaña local y una turista uruguaya fallecieron este martes tras accidentarse durante una excursión en el glaciar Vinciguerra, en Ushuaia, luego de un operativo de rescate que se extendió durante la madrugada en condiciones climáticas extremas.
Las víctimas fueron identificadas como Emiliano Feidas, un experimentado montañista oriundo de la capital fueguina, y Abril Melina Marino Pereira, una joven de nacionalidad uruguaya que se encontraba de vacaciones en la provincia. Según informaron fuentes de la Comisión de Auxilio de Ushuaia, los cuerpos fueron localizados cerca de la 1:00 de la mañana en la parte superior de la masa de hielo, tras un rastrillaje que se inició el lunes por la noche. La alerta fue dada por la madre del guía, quien advirtió a las autoridades policiales que la pareja no había regresado al horario previsto de una travesía que, en condiciones normales, demanda unas ocho horas de actividad física intensa.
El operativo de búsqueda enfrentó serias dificultades debido a la geografía del terreno y la baja visibilidad nocturna. De acuerdo con los primeros peritajes realizados por la Policía de Tierra del Fuego, la principal hipótesis indica que ambos sufrieron una caída accidental en una zona de alta pendiente, lo que les habría provocado lesiones fatales de forma inmediata. Feidas era un profesional reconocido en el ambiente del montañismo local, con más de diez años de experiencia documentada en actividades de splitboarding y ascenso técnico. Por su parte, Marino Pereira residía en el departamento de Maldonado, Uruguay, donde se desempeñaba como empleada en el sector gastronómico del hotel Enjoy en Punta del Este, y había viajado a la Patagonia argentina para realizar turismo de aventura.
La travesía al glaciar Vinciguerra se inicia en el valle de Andorra, a unos siete kilómetros del centro de Ushuaia, y comprende un recorrido total de 14 kilómetros entre ida y vuelta. El sendero atraviesa diversos ecosistemas, comenzando en una zona de turbales y bosques de lengas, para luego ascender por pendientes pronunciadas de roca suelta hasta alcanzar la laguna de los Témpanos. Operadores turísticos de la región señalaron que, aunque el circuito es frecuentado por senderistas, el tramo final sobre el cuerpo de hielo requiere conocimientos técnicos específicos y equipamiento de seguridad, como grampones y piquetas, especialmente durante la transición hacia la temporada invernal cuando el hielo se vuelve más inestable y resbaladizo.
Contexto
El glaciar Vinciguerra es uno de los puntos de mayor interés científico y deportivo de Tierra del Fuego, pero también uno de los más peligrosos para quienes no cuentan con la preparación adecuada. Históricamente, la zona ha sido escenario de diversos incidentes debido a la presencia de grietas ocultas y cuevas glaciares que, si bien resultan atractivas visualmente, presentan riesgos de colapso constantes. Este accidente ocurre en un momento de alta afluencia turística en la provincia, donde el senderismo de montaña se ha consolidado como el principal motor de la economía local, atrayendo a miles de visitantes extranjeros cada temporada que buscan experiencias de contacto directo con la naturaleza virgen.
Antecedentes registrados por la Secretaría de Protección Civil de la provincia indican que las intervenciones de la Comisión de Auxilio han aumentado un 25% en los últimos dos años, coincidiendo con la popularización de rutas de alta dificultad a través de redes sociales. El ascenso al Vinciguerra está catalogado oficialmente como de exigencia física elevada, superando los 800 metros de desnivel positivo. Expertos en seguridad de montaña recordaron que, durante el otoño austral, las horas de luz solar se reducen drásticamente y las temperaturas en la cumbre pueden descender por debajo de los diez grados bajo cero, factores que reducen el margen de error ante cualquier imprevisto técnico o físico durante el descenso.
Impacto
La muerte de Feidas y Marino Pereira reabre el debate sobre la regulación de las actividades de montaña en jurisdicciones provinciales y la obligatoriedad de contratar servicios habilitados para zonas de riesgo extremo. Desde el Ministerio de Turismo y Deportes de la provincia indicaron que se iniciará una revisión de los protocolos de registro de caminantes en los ingresos a los senderos del valle de Andorra. El impacto de este suceso afecta directamente a la comunidad de guías de montaña de Ushuaia, un sector que exige mayores controles sobre la informalidad y una mejor señalización en los puntos críticos donde la senda se desvanece ante el avance del hielo y la roca desnuda.
Para el sector turístico uruguayo, la noticia generó conmoción en la localidad de Maldonado, donde la joven era conocida por su labor en el ámbito hotelero. Instituciones consulares ya coordinan con las autoridades fueguinas los trámites para la repatriación de los restos, mientras que la justicia local mantiene la carátula de averiguación de causa de muerte hasta que se completen las autopsias de rigor en la morgue judicial de Ushuaia. Este incidente pone de manifiesto la vulnerabilidad de los sistemas de asistencia ante emergencias simultáneas en zonas remotas, donde el tiempo de respuesta es vital para la supervivencia en climas subantárticos.
La investigación judicial continuará durante los próximos días con la toma de testimonios a otros montañistas que estuvieron en la zona el lunes y el análisis de los equipos de comunicación de las víctimas. Se espera que el Juzgado de Instrucción de turno reciba el informe final de la Policía Científica para determinar si existió algún factor externo o falla en el equipo de seguridad que pudiera haber desencadenado la caída. Mientras tanto, el acceso a la zona superior del glaciar permanecerá restringido de manera preventiva hasta que las condiciones climáticas mejoren y se garantice la seguridad de los peritos en el área del siniestro.