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Scaloni ratificó la base de Qatar y advirtió sobre el recambio

Lionel Scaloni confirmó que 17 de los 26 campeones mundiales continúan en la Selección Argentina por mérito actual y analizó la dificultad de reemplazar a referentes históricos como Ángel Di María y Nicolás Otamendi.

Redacción El Capitán 2 de junio de 2026 5 min de lectura
Scaloni ratificó la base de Qatar y advirtió sobre el recambio
Foto: Olé

Lionel Scaloni, entrenador de la Selección Argentina, ratificó la vigencia de 17 de los 26 campeones del mundo en la última convocatoria oficial, fundamentando la decisión en el rendimiento actual de los futbolistas y no en los logros obtenidos en Qatar 2022.

La nómina actual del seleccionado nacional sostiene un 65% de la estructura que alcanzó la gloria en el Estadio Lusail, una cifra que refleja la estabilidad del proceso conducido por el técnico santafesino. Según explicaron fuentes cercanas al cuerpo técnico en el predio de Ezeiza, la permanencia de estos nombres responde a una evaluación constante de su nivel en las ligas europeas y locales, descartando cualquier tipo de concesión por gratitud histórica. Scaloni enfatizó que los jugadores que continúan en el plantel han demostrado un deseo genuino de seguir compitiendo al máximo nivel, mientras que las ausencias registradas en los últimos meses obedecen a motivos estrictamente futbolísticos o decisiones personales de retiro internacional.

El director técnico profundizó en la complejidad que implica la transición generacional, especialmente ante la salida de figuras que marcaron una era. Al referirse a Ángel Di María, quien cerró su etapa en la Mayor tras la obtención de la Copa América 2024, Scaloni describió su trayectoria como un proceso ideal, aunque reconoció que su ausencia deja un vacío táctico difícil de completar. La situación de Nicolás Otamendi también fue un punto central del análisis, dado que el defensor central ya manifestó su intención de alejarse del equipo nacional una vez finalizada la Copa del Mundo de 2026. Para el entrenador, la búsqueda de sustitutos directos para este tipo de perfiles es una tarea estéril, ya que sus características y liderazgo son irrepetibles en el corto plazo.

Durante el desarrollo de las últimas ventanas de Eliminatorias Sudamericanas, el cuerpo técnico probó diversas alternativas para ampliar el abanico de opciones. Scaloni admitió que se intentó integrar a una gran cantidad de nuevos futbolistas, pero que la vara impuesta por el grupo consolidado sigue siendo el principal filtro de selección. La estrategia del cuerpo técnico no consiste en buscar clones de los referentes salientes, sino en adaptar el sistema de juego a las nuevas características de los juveniles que asoman. Esta reconfiguración táctica será el eje del trabajo en los próximos compromisos internacionales, donde la Argentina deberá aprender a competir sin el desequilibrio individual de Di María y, eventualmente, sin la solidez aérea y el mando de Otamendi en la zaga central.

Contexto

El ciclo de Lionel Scaloni se inició en 2018 bajo un manto de escepticismo generalizado, pero logró consolidarse tras la obtención de la Copa América 2021 en el Maracaná, cortando una racha de 28 años sin títulos para la Selección Mayor. Este hito fue el preludio de la Finalissima ganada ante Italia en Wembley y la posterior consagración en el Mundial de Qatar 2022. Desde aquel 18 de diciembre en Doha, el plantel ha sufrido modificaciones mínimas, manteniendo una columna vertebral que incluye a Emiliano Martínez, Rodrigo De Paul y Lionel Messi. La gestión del recambio ha sido gradual, incorporando nombres como Alexis Mac Allister y Enzo Fernández, quienes pasaron de ser apuestas a realidades indiscutidas dentro del once titular.

La salida de Ángel Di María marcó el fin de la primera gran pieza del tridente histórico que conformaba junto a Messi y Sergio Agüero. Di María se despidió con 145 partidos y 31 goles, incluyendo tantos en cuatro finales consecutivas. Por su parte, Nicolás Otamendi, con más de 110 presencias internacionales, representa el último bastión de la vieja guardia defensiva. El anuncio de su retiro post-2026 obliga a la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) y al cuerpo técnico a acelerar el fogueo de centrales jóvenes como Cristian Romero y Lisandro Martínez, quienes ya son titulares, pero que ahora deberán asumir el rol de guías para los nuevos convocados que se sumen al proceso de cara a la defensa del título mundial.

Impacto

La decisión de mantener al 65% de los campeones del mundo asegura una estabilidad competitiva inmediata, pero plantea el interrogante sobre el desgaste físico y mental de un grupo que lo ha ganado todo. Para los operadores del mercado deportivo y analistas tácticos, la permanencia de 17 mundialistas garantiza que la identidad de juego no se pierda, permitiendo que los nuevos integrantes se acoplen a un funcionamiento ya aceitado. Sin embargo, el impacto de perder a jugadores de la jerarquía de Di María y Otamendi obliga a Scaloni a rediseñar la estructura de liderazgo interno. La ausencia de estos referentes no solo afecta lo futbolístico, sino también el equilibrio del vestuario, donde su experiencia era fundamental para gestionar la presión en torneos de eliminación directa.

En términos prácticos, el seleccionado argentino se encamina a una fase de experimentación necesaria. La imposibilidad de reemplazar pieza por pieza a los ídolos salientes forzará un cambio en el modelo de ataque y defensa. Sin un extremo con la capacidad de desborde de Di María, el equipo podría volcarse a un juego más interior o potenciar el uso de laterales con mayor proyección. En la defensa, la salida de Otamendi requerirá que los centrales actuales desarrollen una voz de mando más pronunciada para coordinar la última línea. Este proceso de adaptación es seguido de cerca por la dirigencia de la AFA, que entiende que el éxito del recambio determinará las posibilidades de la Selección en la próxima cita mundialista en Estados Unidos, México y Canadá.

El próximo desafío para el conjunto nacional será la doble fecha de eliminatorias, donde se espera que Scaloni continúe dándole minutos a los futbolistas que buscan ganarse un lugar definitivo en la lista. El objetivo inmediato es asegurar la clasificación matemática al Mundial 2026 lo antes posible, lo que permitiría al cuerpo técnico utilizar los partidos restantes de 2025 como un laboratorio de pruebas para consolidar la nueva fisonomía del equipo sin sus históricos referentes.

Fuente: Olé

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Información publicada por Olé.

Redacción El Capitán

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