POLÍTICA

Kicillof viaja a Corrientes para profundizar su armado federal

El gobernador bonaerense Axel Kicillof visitará Corrientes este miércoles para firmar convenios de cooperación con su par radical Gustavo Valdés y presentar su libro, consolidando una agenda de proyección nacional.

Redacción El Capitán 2 de junio de 2026 6 min de lectura
Kicillof viaja a Corrientes para profundizar su armado federal
Foto: Infobae

El gobernador Axel Kicillof viajará este miércoles a Corrientes para reunirse con el mandatario radical Gustavo Valdés, firmar convenios de cooperación interministerial y presentar su libro académico, en un movimiento clave para su proyección política federal.

La agenda oficial en territorio correntino, confirmada por el ministro de Gobierno bonaerense, Carlos Bianco, incluye una actividad central en el auditorio de la Facultad de Derecho, Ciencias Sociales y Políticas de la Universidad Nacional del Nordeste. Allí, Kicillof presentará su obra “De Smith a Keynes”, un gesto que combina su perfil técnico con la necesidad de ganar capilaridad en distritos tradicionalmente esquivos para el peronismo. Los acuerdos que se rubricarán abarcan áreas críticas como Seguridad, Desarrollo Agrario y gestión de Gobierno. Según indicaron fuentes de la Gobernación en La Plata, estos convenios buscan establecer una red de asistencia mutua que supla la ausencia de programas nacionales, en un contexto donde el Ejecutivo bonaerense intenta posicionarse como el principal contrapunto al modelo de gestión de la Casa Rosada.

La incursión en la provincia mesopotámica no es un hecho aislado, sino el resultado de un trabajo territorial previo encabezado por figuras del conurbano bonaerense. En marzo pasado, Kicillof envió a dos operadores de su extrema confianza: Julio Pereyra, ex intendente de Florencio Varela y actual director del Banco Provincia, y Alberto Descalzo, ex jefe comunal de Ituzaingó y hoy titular de Provincia Seguros. Ambos dirigentes fueron los encargados de organizar el Movimiento Derecho al Futuro (MDF) en Corrientes, buscando aglutinar a sectores del peronismo local que atraviesan una etapa de fragmentación. La estrategia de utilizar a intendentes con experiencia en el armado electoral del Gran Buenos Aires responde a la intención de exportar un modelo de construcción política que garantice estructura en el interior del país, donde el kirchnerismo suele enfrentar mayores resistencias.

La visita generó reacciones inmediatas en el arco político opositor. Diego Santilli, actual diputado nacional y potencial candidato a la gobernación bonaerense por La Libertad Avanza, cuestionó la actividad de Kicillof fuera de su jurisdicción. Santilli, quien mantiene una relación fluida con el gobernador correntino Gustavo Valdés, ironizó sobre la presencia del mandatario en el noreste argentino sugiriendo que debería enfocarse en los problemas de la provincia de Buenos Aires. No obstante, desde el entorno de Valdés mantienen una postura de pragmatismo institucional. El gobernador radical ha manifestado recientemente críticas hacia la administración central de Javier Milei, calificándola como “más centralista que nunca”, lo que abre una ventana de oportunidad para que Kicillof establezca puentes con mandatarios de signos políticos opuestos bajo la premisa del federalismo cooperativo.

Contexto

El despliegue de Axel Kicillof fuera de las fronteras bonaerenses se produce en un momento de reconfiguración interna dentro del peronismo. Tras su reelección en 2023 con el 45% de los votos, el gobernador emergió como la figura con mayor responsabilidad institucional de la oposición. Este viaje a Corrientes sucede a sus recientes visitas a Córdoba, específicamente a las localidades de Cosquín y La Falda, donde también buscó medir el pulso político en una provincia históricamente hostil al kirchnerismo. En aquella oportunidad, el armador fue el exsenador Carlos Caserio. La estrategia actual del mandatario bonaerense recuerda, según analistas y sectores internos como La Cámpora, a los movimientos que realizó Horacio Rodríguez Larreta antes de su campaña presidencial, aunque desde la ciudad de La Plata insisten en que se trata de una agenda estrictamente de gestión y cooperación entre provincias.

Desde que asumió su primer mandato en 2019, Kicillof ha utilizado la firma de convenios como una herramienta de diplomacia interna. Durante la pandemia de coronavirus, Buenos Aires envió insumos a diversos distritos, y más recientemente, prestó ambulancias y patrulleros a provincias como Santa Fe y Chubut. En el caso específico de Corrientes, la cooperación ya tuvo un antecedente cercano con el envío de recursos para la búsqueda de Loan Peña, el niño desaparecido en la localidad de 9 de Julio. Carlos Bianco subrayó que esta política de articulación es una respuesta directa a un Gobierno nacional que, según su visión, se retira de sus responsabilidades constitucionales y del rol rector que debe ejercer sobre las políticas públicas en todo el territorio argentino.

Impacto

El impacto de esta gira es doble: institucional y electoral. En lo institucional, Kicillof busca consolidar un bloque de gobernadores que, más allá de las diferencias ideológicas, compartan el reclamo por la quita de fondos coparticipables y la paralización de la obra pública nacional. Al firmar acuerdos con un gobernador de la UCR como Valdés, Kicillof intenta romper el cerco del “AMBA-centrismo” y demostrar capacidad de diálogo transversal. En lo electoral, la apertura de terminales políticas como el Movimiento Derecho al Futuro en provincias como Mendoza —donde el diputado nacional Martín Aveiro y la intendenta de Santa Rosa, Florencia Destéfanis, ya trabajan en su favor— indica que la estructura para una eventual candidatura en 2027 está en proceso de ensamblaje temprano.

Para el peronismo bonaerense, el éxito de estas misiones en el interior determina la viabilidad de Kicillof como líder nacional. La incorporación de dirigentes como Cristina Álvarez Rodríguez, Verónica Magario y Estela Díaz en el lanzamiento de frentes federales de mujeres y diversidades busca darle una impronta de gestión inclusiva que contraste con el discurso oficialista nacional. Sin embargo, este movimiento también genera tensiones internas con otros sectores del Partido Justicialista que consideran prematuro el lanzamiento de una carrera presidencial, advirtiendo sobre el riesgo de descuidar la gestión en la provincia de Buenos Aires, que enfrenta desafíos crecientes en materia de seguridad y financiamiento autónomo.

El próximo paso en la agenda federal de Kicillof será la formalización de su estructura en Mendoza, donde se espera la inauguración de una sede del MDF en las próximas semanas. La mirada de los operadores políticos estará puesta en la capacidad del gobernador para transformar estos convenios de cooperación técnica en acuerdos políticos de largo plazo. Mientras tanto, la tensión con el Gobierno nacional por la transferencia de recursos seguirá siendo el eje que aglutine sus movimientos, utilizando cada viaje al interior como una plataforma para denunciar el abandono de las funciones del Estado central y posicionarse como la alternativa de gestión más sólida dentro del universo opositor.

Fuente: Infobae

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Redacción El Capitán

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