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Santiago Beltrán: el pasado como delantero del arquero de River

Sergio Fernándes, primer entrenador de Santiago Beltrán en el fútbol intercountry, reveló que el actual arquero de River Plate inició su formación como un delantero de gran pegada antes de consolidarse bajo los tres palos.

Redacción El Capitán 31 de mayo de 2026 5 min de lectura
Santiago Beltrán: el pasado como delantero del arquero de River
Foto: Olé

Santiago Beltrán, actual arquero de River Plate, inició su trayectoria deportiva en 2017 como un delantero destacado en el Club Pueyrredón del torneo intercountry de Pilar, antes de transformarse en una de las promesas del arco millonario.

La historia del juvenil que hoy asoma en la Primera División de Núñez tiene un origen atípico en las canchas del norte del Gran Buenos Aires. Sergio Fernándes, quien dirigió a Beltrán durante siete años —desde 2016 hasta 2023—, recordó que en el debut del torneo de aquel año, el hoy guardameta fue el autor del gol de la victoria frente a Miraflores, uno de los rivales más fuertes de la categoría. Según el relato del entrenador, Beltrán se desempeñaba como un atacante zurdo, rápido y con una técnica individual que lo diferenciaba del resto de sus compañeros, a pesar de que el equipo de Pueyrredón competía con futbolistas hasta dos años menores que sus oponentes. En ese primer encuentro, tras un centro de Manuel Fernándes, el joven Santiago definió de primera contra el palo, sellando un triunfo que marcaría el inicio de un campeonato donde terminarían consagrándose campeones, aunque con un cambio de roles fundamental en el medio del camino.

Apenas cuatro partidos duró la etapa de Beltrán como referente de área. El deseo del jugador por ocupar el arco fue una decisión personal que comunicó a su técnico tras observar el desempeño de su compañero Cortese, quien era el arquero titular en ese entonces. Fernándes describe que la transición fue natural y definitiva: “Me pidió atajar un partido y nunca más soltó el arco; sentía que era su lugar en el alma”. Desde fuentes cercanas al cuerpo técnico de las divisiones inferiores de River, señalan que esa capacidad de comprensión del juego, adquirida durante sus días como jugador de campo, es lo que hoy le otorga una ventaja competitiva en el manejo del área y en la salida con los pies. Su pegada, calificada por su primer DT como “anormal” para un chico de su edad, se convirtió en una herramienta defensiva y ofensiva que le permitió a su equipo de barrio obtener dos títulos intercountry consecutivos.

Contexto

El ascenso de Santiago Beltrán al fútbol profesional no fue un proceso convencional de captación temprana en infantiles. Su formación se dio íntegramente en el ámbito del fútbol intercountry, un ecosistema que, según especialistas del sector, ha incrementado su nivel de competitividad debido a la infraestructura y la carga horaria de entrenamiento que manejan los jóvenes en los barrios privados de Pilar. Beltrán creció en una casa lindante a la de su entrenador, practicando reflejos en el patio junto a su padre, Matías Beltrán, y su abuelo. Esta base familiar y social fue clave para que el jugador priorizara finalizar sus estudios secundarios —donde se destacó como abanderado— antes de dar el salto definitivo a las pruebas en el predio de Ezeiza.

La llegada a River Plate se produjo gracias a la intervención de Tato Montes, exentrenador de Pueyrredón y captador del club de Núñez, quien ya seguía los pasos del joven arquero. Tras una petición formal de su padre para realizar una prueba, Beltrán sorprendió a los preparadores físicos y técnicos por su nivel de concentración y madurez. En el club millonario, su progresión fue meteórica, pasando de las categorías juveniles a la Reserva, donde su actuación en la tanda de penales contra San Lorenzo fue el punto de inflexión que lo posicionó en el radar del primer equipo. En aquella definición, el arquero demostró su temple al revertir una desventaja de dos penales, una característica que sus allegados definen como un “aura” de ganador que lo acompaña desde sus inicios en Pilar.

Impacto

La irrupción de Beltrán en el ecosistema de River Plate plantea un nuevo escenario en la sucesión del arco tras la era de Franco Armani. Su perfil combina la sobriedad de un arquero de formación clásica con la ductilidad técnica de un jugador que conoce los movimientos del delantero, lo que le permite anticipar jugadas con mayor eficacia. Para el esquema táctico de River, contar con un guardameta que posee una pegada de precisión —heredada de su etapa como goleador— facilita la transición rápida de defensa a ataque, un requisito indispensable en el fútbol moderno. Además, su madurez intelectual y su capacidad para manejar la presión en momentos críticos, como los penales, le otorgan una ventaja psicológica frente a sus competidores directos en el puesto.

Desde el entorno del jugador y analistas deportivos, se especula con que Beltrán no solo es una opción de recambio local, sino un proyecto con proyección internacional. Su exentrenador, Sergio Fernándes, sostiene que el nivel de concentración del arquero es superior a la media y que su techo aún está lejos de alcanzarse. La comparación con figuras de la Selección Argentina ya empieza a circular en los pasillos del Monumental, donde se valora especialmente su gesto técnico y su conducta profesional. El impacto de su historia también revaloriza el fútbol de los torneos intercountry como una cantera alternativa de talentos que, con la alimentación y el entrenamiento adecuado, pueden adaptarse rápidamente a las exigencias del profesionalismo sin haber pasado por las infantiles de AFA.

El próximo paso para Santiago Beltrán será consolidar su presencia en las convocatorias del primer equipo y sumar minutos en competencias oficiales para ratificar lo mostrado en las categorías formativas. Mientras tanto, mantiene el vínculo con sus raíces en Pueyrredón, donde su hermano Francisco, actual extremo del equipo, busca seguir sus pasos. La tensión pendiente radica en cómo el cuerpo técnico de River gestionará su crecimiento frente a la titularidad indiscutida de Armani, en un año donde la rotación será clave para las aspiraciones del club en la Copa Libertadores y el torneo local.

Fuente: Olé

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Información publicada por Olé.

Redacción El Capitán

Equipo editorial de El Capitán con apoyo de inteligencia editorial. Periodismo argentino con análisis profundo.

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