SOCIEDAD

Pablo Ferrero detalló los requisitos técnicos para el descanso óptimo

El neurólogo y especialista en medicina del sueño, Pablo Ferrero, recomendó el uso de colchones de resortes y almohadas ergonómicas para garantizar un descanso reparador de entre siete y ocho horas diarias.

Redacción El Capitán 31 de mayo de 2026 5 min de lectura
Pablo Ferrero detalló los requisitos técnicos para el descanso óptimo
Foto: La Nación

El neurólogo Pablo Ferrero, especialista en medicina del sueño, recomendó el uso de colchones de resortes y almohadas ergonómicas para alcanzar un descanso reparador de ocho horas diarias, según detalló en una reciente presentación sobre salud postural.

La elección del soporte para el descanso no es una cuestión meramente estética, sino una decisión de ingeniería biológica que afecta directamente la salud física y mental. Ferrero, referente en la materia, explicó que el tiempo óptimo de sueño para un adulto oscila entre las 7 y 8 horas diarias, pero advirtió que la calidad de ese tiempo depende críticamente del entorno. En este sentido, el especialista subrayó las ventajas técnicas de los colchones de resortes por sobre los de espuma sólida, debido a que este sistema permite que el cuerpo respire con mayor facilidad durante la noche. Según indicaron desde centros de medicina del sueño consultados, la ventilación del material es un factor determinante para regular la temperatura interna del organismo, la cual debe descender levemente para entrar en las fases de sueño profundo. El diseño del producto debe contemplar la ergonomía de la columna, que posee una forma de “S” natural, y para ello Ferrero recomendó a los usuarios visitar los locales comerciales y probar las distintas opciones durante al menos 15 o 20 minutos antes de concretar la compra.

Un aspecto técnico fundamental mencionado por el neurólogo es el proceso de pantografiado en la espuma de los colchones modernos. Esta técnica de corte industrial permite que las zonas de mayor peso del cuerpo, como la pelvis o los hombros, se hundan adecuadamente en la superficie, evitando que la zona lumbar quede suspendida en el aire sin apoyo. De acuerdo con especialistas en kinesiología y ergonomía, la falta de un soporte adecuado durante ocho horas genera microlesiones posturales que derivan en dolores crónicos. En cuanto a la almohada, Ferrero sugirió buscar diseños anatómicos que cuenten con dos alturas distintas. La estructura debe permitir que la joroba más baja se aloje en el espacio debajo del cuello, llenando la bóveda cervical con espuma para que el cuello descanse mientras la cabeza queda alojada en el hueco central. Además, destacó la importancia de utilizar telas frías en el soporte cervical para favorecer la pérdida de calor, un factor vital para la estabilidad del ritmo circadiano.

Contexto

La medicina del sueño ha cobrado una relevancia inédita en la última década debido al incremento de trastornos vinculados al estrés y el uso excesivo de pantallas. Históricamente, el colchón era considerado un bien de consumo duradero sin mayores especificaciones técnicas, pero el avance de la neurociencia ha demostrado que un soporte inadecuado es responsable de una caída del 30% en la productividad diaria y de un aumento en el riesgo de enfermedades cardiovasculares. En Argentina, según datos de consultoras de salud privada, las consultas por insomnio y dolores cervicales aumentaron un 45% desde 2020. Este fenómeno se vincula no solo con la ansiedad, sino con el sedentarismo y la falta de adecuación de los espacios de descanso en los hogares. La recomendación de Ferrero de dormir mirando hacia arriba, o en su defecto sobre el lado izquierdo para reducir el reflujo digestivo, se enmarca en una tendencia global de higiene del sueño que busca minimizar las intervenciones farmacológicas mediante la optimización del entorno físico.

El entorno ambiental complementa la elección del mobiliario. Ferrero enfatizó la necesidad de mantener una temperatura fresca en la habitación, idealmente entre los 19 y 21 grados, junto con una oscuridad total. La exposición a luces artificiales, especialmente las azules provenientes de dispositivos electrónicos como smartphones y tablets, altera la segregación de melatonina, la hormona responsable de iniciar el ciclo del sueño. Para contrarrestar entornos ruidosos en zonas urbanas densamente pobladas, el especialista valoró el uso de ruidos blancos, como el sonido constante de un ventilador o un aire acondicionado, que funcionan enmascarando sonidos disruptivos del exterior. Asimismo, la indumentaria juega un rol en la termorregulación: el neurólogo sugirió dormir sin ropa o utilizar sábanas de fibras naturales como el bambú o el algodón de alta cantidad de hilos, materiales que facilitan la transpiración y evitan el sobrecalentamiento corporal durante la madrugada.

Impacto

La implementación de estas recomendaciones técnicas tiene un impacto directo en la salud pública y en la economía del bienestar. Un descanso de calidad reduce la incidencia de apneas del sueño y mejora la respuesta inmunológica del organismo. Para el usuario promedio, la inversión en un colchón con el pantografiado correcto y una almohada ergonómica se traduce en una reducción de gastos médicos a largo plazo relacionados con fisioterapia y analgésicos. Según operadores del mercado de artículos para el hogar, la demanda de productos con certificaciones ergonómicas ha crecido, reflejando una mayor conciencia del consumidor sobre la relación entre el soporte físico y la salud neurológica. Además, la advertencia de Ferrero sobre evitar las siestas prolongadas para compensar deudas de sueño acumuladas durante la semana laboral apunta a estabilizar el reloj biológico, lo que previene desajustes metabólicos y mejora el estado de ánimo general de la población activa.

La profesionalización del descanso se establece así como una necesidad sanitaria. El seguimiento de estas pautas, que incluyen desde la elección del material del colchón hasta la gestión de la luz azul y la temperatura ambiente, define la capacidad de recuperación del sistema nervioso central. La tensión pendiente radica en la accesibilidad a estos productos de alta tecnología, en un mercado donde la brecha de precios entre un colchón estándar y uno con especificaciones ergonómicas sigue siendo significativa. El próximo paso para los especialistas será profundizar en la educación del consumidor para que la elección del equipo de descanso sea tratada con la misma rigurosidad que cualquier otro tratamiento médico preventivo, garantizando que las ocho horas de inconsciencia diaria cumplan su función biológica esencial.

Fuente: La Nación

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Información publicada por La Nación.

Redacción El Capitán

Equipo editorial de El Capitán con apoyo de inteligencia editorial. Periodismo argentino con análisis profundo.

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