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San Lorenzo busca romper una racha de siete años sin triunfos en

El equipo de Gustavo Álvarez enfrentará a Santos el próximo miércoles por la Copa Sudamericana, con el objetivo de asegurar el liderazgo del Grupo D y finalizar una sequía de victorias en territorio brasileño que data de 2017.

Redacción El Capitán 31 de mayo de 2026 5 min de lectura
San Lorenzo busca romper una racha de siete años sin triunfos en
Foto: Olé

San Lorenzo visitará a Santos el próximo miércoles a las 19:00 en Brasil, por la quinta fecha de la fase de grupos de la Copa Sudamericana, buscando un triunfo que lo consolide como líder absoluto del Grupo D.

El conjunto dirigido por Gustavo Álvarez llega a este compromiso internacional tras sufrir una derrota frente a River Plate en el Estadio Monumental, resultado que obliga al cuerpo técnico a realizar ajustes inmediatos en la formación titular. Para este encuentro clave, el entrenador recupera a Alexis Cuello, quien cumplió su fecha de suspensión y se perfila como el reemplazante natural de Matías Reali, sancionado con dos jornadas tras su expulsión en el clásico. Asimismo, el cuerpo médico confirmó que Luciano Vietto recibió el alta tras una lesión muscular y se entrena a la par del grupo, aunque su participación desde el inicio no está garantizada debido a la falta de ritmo futbolístico. Según informaron desde el departamento médico del club de Boedo, el arquero Orlando Gill y el capitán Nicolás Tripichio presentan molestias físicas menores, pero se estima que ambos formarán parte de la delegación que viajará a tierras paulistas.

La preparación táctica en la Ciudad Deportiva se centra en neutralizar el juego ofensivo del equipo brasileño, que cuenta con figuras de renombre internacional. En el último enfrentamiento entre ambos, disputado en el Estadio Pedro Bidegain, el resultado fue un empate 1-1, aunque el desarrollo del juego mostró una superioridad del equipo argentino que no logró traducirse en el marcador. Fuentes cercanas al cuerpo técnico indicaron que Álvarez planea un esquema equilibrado, priorizando la posesión en el mediocampo para evitar las transiciones rápidas del local. Una victoria en Brasil no solo cortaría la racha negativa, sino que dejaría a San Lorenzo con la posibilidad de asegurar el primer puesto del grupo incluso con un empate en la última jornada, cuando reciba a Recoleta en el Bajo Flores. Por el contrario, una derrota para Santos podría significar su eliminación prematura del certamen, dependiendo de lo que suceda en el cruce entre Deportivo Cuenca y el representante paraguayo del grupo.

Contexto

La estadística de San Lorenzo en Brasil se ha convertido en un factor de presión psicológica para el plantel profesional, ya que el club no logra una victoria en ese país desde hace más de siete años. El último registro positivo data del 3 de mayo de 2017, durante la fase de grupos de la Copa Libertadores, cuando el equipo entonces conducido por el uruguayo Diego Aguirre se impuso por 3-0 ante Athletico Paranaense. Desde aquel hito deportivo, el Ciclón encadenó una serie de siete presentaciones en territorio brasileño sin conocer el triunfo, acumulando un saldo de tres empates y cuatro derrotas. Entre estos antecedentes figura el cruce de la Copa Libertadores 2021 frente al propio Santos, que finalizó con una igualdad 2-2, resultado que en aquel momento no alcanzó para revertir la serie eliminatoria.

Este escenario de sequía internacional coincide con un proceso de reestructuración futbolística bajo el mando de Gustavo Álvarez, quien asumió el cargo con la premisa de devolverle al club el protagonismo en competencias continentales. La historia reciente marca que las visitas a Brasil han sido históricamente complejas para las instituciones argentinas, pero en el caso de San Lorenzo, la extensión de la racha ha generado una atención especial por parte de los analistas deportivos. El antecedente del 3-0 en Curitiba parece hoy una referencia lejana para un plantel que ha renovado casi la totalidad de sus nombres propios, pero que carga con la responsabilidad estadística de una institución que supo conquistar la Copa Libertadores en 2014 y la Sudamericana en 2002. La actual campaña en el Grupo D es la más sólida de los últimos años, lo que alimenta la expectativa de quebrar finalmente el maleficio en el Estadio Vila Belmiro.

Impacto

El resultado de este partido determinará el futuro inmediato de San Lorenzo en el plano económico y deportivo, dado que finalizar en la primera posición del grupo otorga el pase directo a los octavos de final, evitando los siempre riesgosos play-offs contra los equipos que bajan de la Copa Libertadores. De acuerdo con proyecciones financieras de la tesorería del club, avanzar de fase representa un ingreso de divisas fundamental para equilibrar las cuentas institucionales y sostener el mercado de pases venidero. En lo estrictamente deportivo, un triunfo ratificaría el sistema de juego de Álvarez, cuestionado tras la caída ante River, y permitiría gestionar las cargas físicas de los jugadores titulares de cara a la doble competencia que incluye la Copa Argentina, donde ya se confirmó el cruce ante Deportivo Riestra por los 16avos de final para el sábado 6 de junio.

Para el fútbol argentino, una victoria de San Lorenzo en Brasil fortalecería la posición de los clubes locales en la Confederación Sudamericana de Fútbol (CONMEBOL), en un momento donde la brecha presupuestaria con los equipos brasileños es cada vez más amplia. Operadores del mercado deportivo señalan que el desempeño en este tipo de partidos internacionales es la principal vidriera para la valorización de activos jóvenes como Alexis Cuello y la consolidación de referentes como Nicolás Tripichio. La posibilidad de dejar a un gigante como Santos al borde de la eliminación no solo tendría un impacto anímico positivo para el plantel, sino que reconfiguraría el mapa de candidatos al título de la Sudamericana, eliminando a uno de los competidores con mayor peso histórico y jerarquía individual del torneo.

El plantel profesional realizará su última práctica en Buenos Aires antes de emprender el vuelo chárter hacia San Pablo, donde quedará concentrado a la espera del duelo trascendental. La atención estará puesta en la evolución final de Tripichio y Gill, quienes serán evaluados hasta último momento para determinar si están en condiciones de afrontar la intensidad que propone el equipo de Neymar. Tras el compromiso en Brasil, la delegación regresará inmediatamente al país para preparar el debut en la fase eliminatoria de la Copa Argentina, manteniendo una agenda que no dará tregua hasta el receso invernal.

Fuente: Olé

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Información publicada por Olé.

Redacción El Capitán

Equipo editorial de El Capitán con apoyo de inteligencia editorial. Periodismo argentino con análisis profundo.

El Capitan IATu asistente de noticias