SOCIEDAD

Hallan muerto a Benjamín Scerra en Santa Fe tras una semana de

El cuerpo de Benjamín Scerra, de 19 años, fue hallado con más de 20 puñaladas en una zona de monte en Capitán Bermúdez tras permanecer desaparecido desde el pasado viernes.

Redacción El Capitán 30 de mayo de 2026 5 min de lectura
Hallan muerto a Benjamín Scerra en Santa Fe tras una semana de
Foto: La Nación

El cuerpo de Benjamín Scerra, de 19 años, fue hallado este jueves con más de 20 puñaladas en una zona de monte en Capitán Bermúdez, Santa Fe, tras permanecer desaparecido durante siete días desde su salida en Granadero Baigorria.

El hallazgo se produjo luego de un llamado al 911 que alertó sobre la presencia de restos humanos ocultos bajo un chapón en un sector de viviendas precarias. Según confirmaron fuentes del Ministerio Público de la Acusación (MPA), la autopsia reveló una saña extrema: el joven presentaba siete heridas de arma blanca específicamente localizadas en la zona del cuello. Los peritos forenses determinaron que, tras el ataque, el cuerpo habría sido sometido a un proceso de refrigeración o congelamiento antes de ser trasladado y abandonado en el sitio del hallazgo. Además, el informe médico legal registró lesiones post mortem compatibles con el arrastre del cadáver por terrenos irregulares, una tarea que requirió la intervención de los Bomberos Zapadores debido a la complejidad del acceso al predio cercano a la empresa Celulosa.

La reconstrucción de los hechos, liderada por el fiscal Aquiles Balbis, sitúa el crimen en la madrugada del viernes pasado durante una reunión privada donde se consumían bebidas alcohólicas. En ese encuentro participaban Scerra y dos hermanos, cuya relación terminó en una violenta disputa. De acuerdo con los testimonios recogidos por los investigadores, se produjo una agresión inicial entre los hermanos que luego derivó en un ataque directo contra el joven de 19 años. La investigación dio un giro determinante cuando un vecino del barrio se acercó al padre de la víctima para comunicarle rumores sobre el destino de su hijo, lo que permitió a las autoridades focalizar los rastrillajes en el sector del monte donde finalmente fue localizado el cuerpo sin vida.

Actualmente, la justicia mantiene una orden de captura activa contra el principal sospechoso, un hombre apodado “el Corto”, quien se encuentra prófugo y, según versiones de los habitantes de la zona, habría escapado hacia el sector de islas del río Paraná. En el marco de las actuaciones policiales, se procedió a la detención de un menor de edad que, si bien no estaría vinculado directamente con la autoría material del homicidio, habría participado en la pelea previa al desenlace fatal. Fuentes judiciales indicaron que el conflicto entre los sospechosos se habría agravado tras el crimen, debido a que el presunto asesino intentó comercializar las prendas de vestir y el teléfono celular de Scerra, lo que generó una fuerte discusión entre los implicados.

Contexto

Benjamín Scerra había sido visto por última vez a la medianoche del viernes anterior, cuando salió de su domicilio en Granadero Baigorria con la intención de acompañar a un amigo. Desde ese momento, su teléfono celular dejó de emitir señal, lo que activó una denuncia por búsqueda de paradero interpuesta por sus padres. Durante una semana, la incertidumbre movilizó a la comunidad local, mientras la policía de Santa Fe realizaba operativos sin resultados positivos en los alrededores del departamento Rosario. La zona donde ocurrió el hecho, caracterizada por asentamientos irregulares y una geografía de difícil tránsito, ha sido históricamente un punto crítico para la seguridad regional debido a la falta de iluminación y patrullaje constante.

El caso tomó una dimensión de extrema violencia social en las horas previas al hallazgo del cadáver. Familiares, allegados y vecinos de la víctima, ante la falta de respuestas inmediatas, protagonizaron incidentes de gravedad en el barrio donde se presume ocurrió el asesinato. Durante estas protestas, se registraron ataques con piedras, el incendio de un automóvil en la vía pública y la quema total de dos viviendas precarias donde se habrían reunido la víctima y los agresores. Esta situación de justicia por mano propia ha complicado la labor de los peritos de la Agencia de Investigación Criminal (AIC), ya que el fuego destruyó evidencia física potencial y alteró la escena primaria del crimen, dificultando la recolección de rastros biológicos y huellas dactilares.

Impacto

Este crimen impacta directamente en la percepción de seguridad de las localidades que integran el cordón industrial de Santa Fe, evidenciando niveles de crueldad inusuales, como el presunto congelamiento del cuerpo para manipular el tiempo de muerte estimado por los forenses. La saña de las 20 puñaladas y el intento de venta de las pertenencias de la víctima subrayan un contexto de degradación social que preocupa a las autoridades provinciales. Para la comunidad de Granadero Baigorria y Capitán Bermúdez, el hecho representa un quiebre en la convivencia barrial, manifestado en la destrucción de las propiedades de los sospechosos como respuesta ante la inacción inicial percibida por parte de las fuerzas de seguridad.

Desde el punto de vista judicial, el caso pone a prueba la capacidad de respuesta del Ministerio Público de la Acusación en una zona donde el control territorial suele ser disputado por bandas locales. La preservación de la prueba se ha vuelto el principal desafío tras los incendios provocados por los manifestantes. Los investigadores ahora dependen de testimonios indirectos y de la posible recuperación de los elementos robados a la víctima para consolidar la acusación contra el sospechoso prófugo. La gravedad del hecho ha forzado un despliegue extraordinario de fuerzas federales y provinciales en la zona ribereña para evitar nuevos focos de conflicto entre los familiares de Scerra y el entorno de los acusados.

La causa permanece bajo secreto de sumario mientras se aguardan los resultados finales de los estudios complementarios de la autopsia, que buscarán determinar con exactitud el método utilizado para la refrigeración del cuerpo. La búsqueda de “el Corto” se ha extendido a las provincias vecinas, ante la posibilidad de que haya cruzado la frontera fluvial. En los próximos días, el fiscal Balbis tomará declaración indagatoria al menor detenido para intentar establecer el paradero exacto del arma blanca utilizada en el ataque y confirmar si existieron más partícipes en el traslado del cadáver hacia el monte.

Fuente: La Nación

¿Cómo te hizo sentir esta nota?

Fuente

Información publicada por La Nación.

Redacción El Capitán

Equipo editorial de El Capitán con apoyo de inteligencia editorial. Periodismo argentino con análisis profundo.

El Capitan IATu asistente de noticias