Tres personas de entre 70 y 81 años murieron este jueves por la mañana tras colisionar la camioneta en la que viajaban contra un camión con acoplado en la intersección de la ruta nacional 8 y la ruta provincial 3, en cercanías de la localidad cordobesa de Canals.
El siniestro vial ocurrió minutos después de las 8:00 en un sector de la red vial diseñado como un cruce en “T”. Según informaron fuentes de la Policía Caminera de Córdoba, las víctimas fatales se trasladaban en una camioneta Chevrolet Tracker que quedó reducida a una masa de hierros tras el impacto. El conductor del vehículo menor fue identificado como Oscar Ignacio Rivarola, de 70 años, quien viajaba acompañado por Miguel Ángel Paulasso, de 81 años, y Mónica Bianchi, también adulta mayor. De acuerdo con los reportes de los servicios de emergencia que arribaron al lugar, los tres ocupantes fallecieron de manera instantánea debido a la violencia del choque, lo que impidió cualquier maniobra de reanimación por parte de los paramédicos. Por otro lado, el conductor del camión Volkswagen, identificado como Rodolfo Stancich, de 67 años y oriundo de la localidad de Cavanagh, resultó con lesiones leves y fue trasladado a un centro asistencial local con un cuadro de crisis nerviosa aguda derivado del hecho.
La reconstrucción preliminar realizada por los peritos de la Policía Judicial indica que la Chevrolet Tracker circulaba por la ruta provincial 3 e intentó incorporarse a la ruta nacional 8. En ese preciso instante, fue embestida por el camión que transitaba por la vía nacional, la cual posee un flujo de tránsito pesado significativamente mayor. Voceros del Ministerio de Seguridad de la provincia señalaron que la visibilidad en el momento del accidente era óptima, aunque advirtieron que la configuración del cruce requiere una detención total antes de ingresar a la calzada principal. Los bomberos voluntarios de Canals trabajaron durante varias horas para liberar los cuerpos de entre los restos del vehículo, mientras que el tránsito en la zona permaneció interrumpido y fue desviado por banquinas y caminos alternativos para permitir las tareas de los especialistas en accidentología vial.
Contexto
Este trágico episodio se produce en un momento de extrema sensibilidad respecto a la seguridad vial en la provincia de Córdoba. La intersección de las rutas 8 y 3 ha sido catalogada históricamente por los usuarios y autoridades locales como un punto crítico de alta peligrosidad debido a la disposición de sus vías de acceso laterales y la velocidad con la que circulan los transportes de carga. Durante las primeras dos semanas de mayo de 2026, la provincia registró una escalada de violencia vial con un saldo de 20 personas fallecidas en diversos incidentes. Este último suceso en Canals eleva la cifra total de víctimas fatales a 139 en lo que va del año calendario, consolidando una tendencia preocupante que las autoridades de transporte intentan mitigar mediante controles de velocidad y campañas de concientización en los principales corredores productivos del sur cordobés.
Los antecedentes inmediatos refuerzan la gravedad de la situación en las rutas de la región. Hace pocos días, un siniestro de características similares tuvo lugar en la ruta 9, donde un camión con acoplado impactó contra un operativo policial que realizaba un corte preventivo de calzada. En aquel incidente, el vehículo de carga embistió a dos patrulleros, dos camionetas y un colectivo de larga distancia que se encontraban detenidos sobre la banquina. El resultado de ese choque fue la muerte inmediata de una mujer que viajaba como acompañante en el camión y nueve personas heridas, entre ellas cinco efectivos policiales y tres pasajeros del ómnibus. Estos eventos recurrentes han puesto bajo la lupa la eficacia de las señalizaciones en zonas de obras y cruces de rutas nacionales, donde el tráfico de gran porte es constante debido a la actividad agroindustrial de la zona.
Impacto
La magnitud del accidente en Canals no solo afecta a las familias de las víctimas, sino que genera una presión inmediata sobre la Fiscalía de Instrucción de La Carlota, que ha tomado intervención directa en la causa. La investigación judicial busca determinar las responsabilidades penales del hecho, para lo cual se han ordenado peritajes técnicos mecánicos sobre ambos vehículos y la búsqueda de filmaciones de cámaras de seguridad en estaciones de servicio o establecimientos rurales cercanos. Fuentes judiciales confirmaron que se analizará si existió una falla humana en la apreciación de las distancias por parte del conductor de la camioneta o si hubo un exceso de velocidad por parte del transporte de carga. Este proceso es fundamental para establecer si el cruce en “T” requiere de una intervención de infraestructura mayor, como la instalación de rotondas o luminarias adicionales, un reclamo que los vecinos de la zona han sostenido durante la última década.
Desde el punto de vista social y preventivo, el incremento de la mortalidad en las rutas cordobesas durante 2026 ha reactivado el debate sobre la necesidad de declarar la emergencia vial en ciertos departamentos del interior provincial. Operadores del sector logístico y cámaras de transporte han manifestado su preocupación por el estado de las banquinas y la falta de carriles de aceleración en puntos donde las rutas provinciales desembocan en las nacionales. El impacto de estas 139 muertes en menos de cinco meses representa un desafío para las políticas de seguridad pública, ya que gran parte de los siniestros ocurren en rutas que atraviesan zonas urbanas o cruces de alta densidad vehicular sin la debida separación de niveles. La pérdida de tres adultos mayores en un solo evento subraya la vulnerabilidad de los conductores particulares frente al transporte pesado en las arterias que conectan el sur de Córdoba con el resto del país.
La causa permanece bajo secreto de sumario mientras se completan las autopsias de Rivarola, Paulasso y Bianchi en la morgue regional. Se espera que en las próximas horas la Fiscalía de La Carlota tome declaración testimonial a Rodolfo Stancich, una vez que reciba el alta médica por su estado de shock. Los peritos accidentológicos deberán entregar el informe final en un plazo de diez días hábiles, documento que será clave para definir la situación procesal del camionero y para que la Dirección de Vialidad Nacional evalúe posibles modificaciones estructurales en el cruce de las rutas 8 y 3 con el fin de evitar nuevos siniestros de esta gravedad.