CULTURA

Mariano Martínez defendió su rol en La jaula de la moda tras las críticas por su desempeño

El actor Mariano Martínez respondió a los cuestionamientos sobre su debut como conductor televisivo, reconociendo sus limitaciones técnicas y explicando los motivos detrás de su incorporación al ciclo de moda.

Redacción El Capitán 22 de mayo de 2026 5 min de lectura
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Foto: La Nación

El actor Mariano Martínez defendió su reciente debut como conductor del programa La jaula de la moda, tras recibir diversas críticas por su desempeño técnico y su falta de experiencia previa en el ámbito del periodismo de espectáculos.

La incorporación de Martínez al histórico ciclo de la señal Ciudad Magazine generó un debate inmediato en el ambiente artístico y en las redes sociales. Ante las observaciones sobre su falta de fluidez y conocimiento específico en la materia, el protagonista de éxitos como Son amores decidió romper el silencio para aclarar su posición institucional frente al proyecto. Según indicaron fuentes cercanas a la producción de For Fun, la elección del actor respondió a una estrategia deliberada de renovación estética y de audiencia, buscando un perfil que se alejara del tecnicismo puro para aportar una mirada más descontracturada y popular al formato que cumple 15 años en el aire. Martínez fue enfático al señalar que su llegada no pretende suplantar el saber académico de figuras como Fabián Medina Flores o Claudio Cosano, sino ofrecer una conducción basada en la autenticidad y el aprendizaje en vivo.

Durante una serie de declaraciones públicas, el intérprete detalló las dificultades personales que enfrenta al asumir este desafío diario, mencionando factores que condicionan su dinámica frente a cámara. Martínez reveló que padece dislexia, lo que en ocasiones le dificulta la retención inmediata de nombres propios, y un grado de daltonismo que afecta su percepción de las paletas cromáticas, un dato no menor para un programa centrado en la estética visual. Además, confirmó que tomó la decisión técnica de no utilizar el sistema de comunicación interna conocido como “cucaracha”, argumentando que las indicaciones constantes de los productores por el auricular afectan su concentración y le impiden desarrollar un estilo natural. “No vengo a ser un robot”, sentenció el actor, quien prefiere manejarse con los tiempos orgánicos del piso antes que seguir un guion rígido dictado desde el control central.

Contexto

La relación de Mariano Martínez con la conducción televisiva tiene un antecedente complejo que marcó su reticencia inicial a aceptar este nuevo puesto. En el año 2018, el actor estuvo al frente de Primera cita, un formato de origen español emitido por Telefe que no logró los resultados de audiencia ni de crítica esperados por la señal. Aquella experiencia, que el propio Martínez calificó como insatisfactoria debido a desajustes en el esquema de producción y una adaptación fallida del formato original, lo llevó a rechazar una primera propuesta para sumarse a La jaula de la moda durante el año 2025. Sin embargo, tras participar como invitado y evaluar la compatibilidad de los horarios de grabación —que se realizan de lunes a miércoles— con su agenda teatral y sus responsabilidades familiares, el actor optó por dar un giro a su carrera profesional y aceptar la vacante dejada por conductores anteriores.

El escenario de su debut estuvo además marcado por la presión mediática que implica liderar un programa con una identidad tan definida. Durante su reciente paso por el programa de Mirtha Legrand, la conductora lo interrogó directamente sobre sus nervios y sus conocimientos técnicos sobre las tendencias actuales. Martínez, manteniendo una postura de honestidad brutal, admitió ante la diva de los almuerzos que no posee conocimientos profundos sobre moda, pero que su interés por el diseño y la combinación de prendas fue lo que lo motivó a involucrarse en el proyecto. Esta transparencia fue interpretada por analistas de medios como una táctica para bajar las expectativas del público y construir un vínculo basado en la evolución gradual del conductor frente a la pantalla, en lugar de presentarse como un experto impostado.

Impacto

La decisión de Martínez de ignorar las críticas negativas y centrarse en su proceso de aprendizaje tiene consecuencias directas en la estructura del programa. Al prescindir del auricular y reconocer sus limitaciones cognitivas y visuales, el actor obliga a la producción a modificar la dinámica de trabajo en el set, otorgando mayor peso a los panelistas especializados para compensar los baches informativos. Según operadores del mercado televisivo, este movimiento representa un riesgo para la marca de La jaula de la moda, pero también una oportunidad para captar a un público que no consume habitualmente contenidos de alta costura y que se identifica con la figura del “aprendiz”. El impacto se mide no solo en el rating, sino en la capacidad del ciclo para sobrevivir a una transición de liderazgo tras una década y media de vigencia ininterrumpida.

Por otro lado, la visibilización de condiciones como la dislexia y el daltonismo en un horario central de la televisión argentina abre un debate sobre la inclusión y la diversidad de perfiles en roles de conducción. Fuentes del sector indican que la actitud de Martínez de “blanquear todo” busca desmitificar la figura del conductor infalible y perfecto, proponiendo un modelo de comunicación más humano y vulnerable. No obstante, la tensión persiste entre los seguidores históricos del programa, quienes exigen un nivel de precisión técnica que, por el momento, el actor reconoce no estar en condiciones de ofrecer de manera profesional. La apuesta de la productora For Fun se mantiene firme, apostando a que el carisma del actor logre estabilizar los números de audiencia en el mediano plazo.

El futuro de Martínez en la conducción dependerá de su capacidad para integrar las herramientas que le brindan sus compañeros de equipo y de la recepción del público en los próximos meses. Con las grabaciones ya en marcha y un contrato que lo vincula al ciclo por el resto de la temporada, el actor se enfoca en pulir su estilo sin renunciar a su identidad artística. La próxima etapa clave será la evaluación de los anunciantes y el desempeño del programa durante las coberturas de eventos especiales, donde la pericia del conductor será puesta a prueba nuevamente bajo el escrutinio de la crítica especializada y la audiencia digital.

Fuente: La Nación

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Información publicada por La Nación.

Redacción El Capitán

Equipo editorial de El Capitán con apoyo de inteligencia editorial. Periodismo argentino con análisis profundo.

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