SALUD

Kayak polo en Argentina: el crecimiento de una disciplina que combina náutica y estrategia

La Federación Argentina de Canoas impulsa la federalización del kayak polo, un deporte táctico que suma adeptos en Buenos Aires, Mendoza y Santa Fe con miras a torneos internacionales en 2026.

Redacción El Capitán 19 de mayo de 2026 6 min de lectura
Imagen editorial relacionada con: Kayak polo en Argentina: el crecimiento de una disciplina que combina náutica y estrategia
Foto: La Nación

La Federación Argentina de Canoas (FAC) consolidó esta semana el cronograma de expansión del kayak polo, una disciplina que combina el canotaje con tácticas de básquet y handball en rectángulos acuáticos de 35 por 23 metros.

El desarrollo de esta actividad en el país alcanzó un hito con la participación de más de 400 practicantes activos y la conformación de una estructura competitiva que abarca desde ligas recreativas hasta selecciones nacionales. Según informaron fuentes de la Federación Argentina de Canoas, el deporte se disputa en dos tiempos de 10 minutos cada uno, donde equipos de cinco jugadores buscan convertir goles en arcos suspendidos a dos metros de altura. Diego Gago, referente nacional y entrenador, define a la disciplina como un híbrido técnico donde la maniobrabilidad del bote se complementa con la precisión del lanzamiento manual. El reglamento permite el contacto físico controlado, incluyendo la posibilidad de empujar al rival por el hombro si posee la pelota, lo que exige un dominio total del esquimotaje, la técnica para recuperar la verticalidad tras un vuelco. Para garantizar la seguridad, los deportistas utilizan cascos con reja, chalecos de protección contra impactos y kayaks de puntas acolchadas.

La preparación física requerida para el kayak polo se asemeja a los entrenamientos de intervalos de alta intensidad (HIIT), con un enfoque determinante en la zona media del cuerpo. De acuerdo con Mauricio Jonatan Bucci, entrenador de la selección nacional, el equilibrio y la potencia de los lanzamientos dependen exclusivamente de la rotación del tronco, lo que genera un fortalecimiento del core sin el impacto articular que sufren los deportistas en superficies sólidas. Los especialistas del cuerpo técnico nacional, integrado por profesionales como Anthony Pottier, Pablo Garro y María José Etchegorry, destacan que el juego impone un límite de cinco segundos para la posesión de la pelota, lo que obliga a los palistas a desarrollar una gestión cognitiva bajo presión constante. Actualmente, la estructura competitiva se divide entre la liga federada de la FAC y la Liga Kayak Polo recreativa, que cuenta con 150 deportistas inscriptos, reflejando una base piramidal que busca profesionalizar la actividad en el corto plazo.

Contexto

Los orígenes del kayak polo se remontan a Inglaterra hacia el año 1880, cuando surgió como una atracción en festivales victorianos donde los participantes utilizaban barriles de madera decorados con cabezas de caballo. Sin embargo, la versión moderna del deporte se gestó en la década de 1980 en Europa, específicamente impulsada por kayakistas de slalom que necesitaban entrenar en piletas durante los inviernos ante el congelamiento de los ríos. En 1994, la Federación Internacional de Canoas (ICF) unificó los reglamentos y organizó el primer campeonato mundial. En la Argentina, la actividad fue introducida en los años 80 por pioneros como Ricardo Kruszewski, Miguel Arce, Adrián Rossi, Fernando Taglioreti y César Colombo. El salto cualitativo hacia la alta competencia se produjo en el año 2000, cuando el país participó de su primer mundial en Brasil, seguido por la labor formativa de Daniel Descher en Escobar tras el mundial de Alemania 2001, sentando las bases de los clubes que hoy lideran el ranking nacional.

La evolución histórica del deporte en el territorio nacional muestra una transición desde una actividad puramente recreativa hacia un esquema de alto rendimiento. Durante las últimas dos décadas, figuras como Fabricio Montesano, Sergio Jacquemin y Alexis Freire han sostenido la estructura administrativa y técnica que permitió la creación de equipos femeninos y divisiones juveniles. Este proceso de institucionalización fue clave para que la Argentina lograra mantenerse dentro del circuito internacional de la ICF, a pesar de las distancias logísticas con los centros de poder del deporte en Europa. La experiencia acumulada en torneos internacionales permitió adaptar las metodologías de entrenamiento locales, incorporando tecnología en los materiales y tácticas de juego que hoy se replican en los clubes del interior del país, permitiendo que el nivel de los palistas argentinos sea competitivo a escala regional.

Impacto

La expansión del kayak polo representa un cambio significativo en la oferta de deportes náuticos en Argentina, descentralizando la actividad que históricamente se concentraba en el norte del Gran Buenos Aires. La apertura de polos de entrenamiento en Mendoza, Santa Fe, La Pampa y ciudades bonaerenses como Trenque Lauquen, General Villegas, Azul y La Plata —a través de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP)— permite una captación de talentos más amplia. Operadores del sector deportivo indican que este crecimiento impacta directamente en la industria del equipamiento náutico nacional, que debió adaptar la producción de kayaks y accesorios a las normativas de seguridad internacionales. Además, la inclusión de clubes de renombre como Rosario Central en la práctica activa del deporte otorga una visibilidad institucional que facilita la llegada de patrocinadores y el apoyo de organismos municipales para la mejora de las infraestructuras en lagunas y piletas olímpicas.

Desde una perspectiva social y de salud, el kayak polo se posiciona como una alternativa de bienestar integral que atrae a diversos rangos etarios debido a su bajo riesgo de lesiones crónicas. Al ser un deporte de nulo impacto articular, permite que ex deportistas de otras disciplinas encuentren un espacio de alta exigencia cardiovascular sin comprometer rodillas o tobillos. Fuentes del Ministerio de Salud y especialistas en medicina deportiva señalan que el contacto con entornos naturales y el trabajo en equipo en el agua contribuyen a la reducción del estrés y al desarrollo de la resiliencia mental. La obligatoriedad del uso de elementos de seguridad y la presencia de guardavidas en los predios de práctica, como el CENADE en Ezeiza, garantizan un entorno controlado que elimina las barreras de entrada para principiantes, fomentando una cultura de seguridad náutica que se traslada a otras actividades recreativas en ríos y espejos de agua.

El próximo paso para la disciplina será la ejecución del calendario competitivo 2026, que tendrá como sedes principales a las ciudades de Azul y Rosario para la Copa Argentina. El cierre de la temporada está previsto en las instalaciones del Centro Nacional de Desarrollo Deportivo (CENADE) en Ezeiza, donde se espera la realización de un torneo internacional que servirá como plataforma para medir el nivel de los equipos locales frente a potencias extranjeras. La tensión pendiente radica en la obtención de mayor financiamiento para los traslados de las delegaciones nacionales, un desafío que el cuerpo técnico y la Federación Argentina de Canoas buscan resolver mediante convenios con la Secretaría de Deportes y entidades privadas para consolidar el crecimiento sostenido del kayak polo en la región.

Fuente: La Nación

¿Cómo te hizo sentir esta nota?

Fuente

Información publicada por La Nación.

Redacción El Capitán

Equipo editorial de El Capitán con apoyo de inteligencia editorial. Periodismo argentino con análisis profundo.

El Capitan IATu asistente de noticias